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Colores de Otoño (1ª Parte)

El otoño es una estación de tres meses y en ella ocurren muchas cosas. No todas las plantas se comportan igual y unas “otoñean” antes que otras. Si buscáis el primer efecto de color, os paso un listado de las primeras plantas que pierden la clorofila (color verde) y dan paso a los colores ocres de los carotenoides.

 

Cercidiphyllum japonicum – Katsura

Es el primero de todos los árboles en cambiar de color. Adquiere un tono melocotón aterciopelado increíble. Sus hojas son un óvalo perfecto. Además de ser el primero en llamar la atención en otoño, cambia a primeros de octubre, en primavera brota en rojo, antes de pasar a un verde intenso.
Es de lento crecimiento llegando a alcanzar los 25 m de altura. Os lo aconsejo como árbol singular.

Koelreuteria paniculata – Golden rain tree

Se le llama gotas de oro por que tiene unos frutos rojos en cápsula muy llamativos que salen justo antes de perder la hoja. Además, es un árbol que adquiere un amarillo espectacular. Muy vivo. No es un árbol muy grande, 15 m de altura como mucho así que va bien si andáis escasos de espacio.

 

Hylotelphium sieboldii

Es nativa de Japón. Su nombre es en memoria de notable coleccionista de plantas del Siglo XIX, Philipp Franz von Siebold. La incluyo en el listado porque florece en otoño con flores de un tono rosa intenso. Es perenne, así que os dará verde todo el año y las hojas son peculiares, se distribuyen en espiral por el tallo. Además, es muy resistente, aguanta el sol, la escasez de agua y es buena tapizante en rocallas. No llega a los 50 cm de altura.

 

Pyracantha coccinea – Espino de fuego

Os recomiendo este arbusto porque tendréis siempre un volumen verde de hasta los 2 m de altura. Además en primavera se llena de flores blancas. Pero a lo que vamos, en otoño es interesante porque sus frutos que maduran en otoño y perduran en las ramas en otoño e invierno. Os sirve para llenar espacios grandes y no exige grandes cuidados más que pequeñas podas de formación.

Liquidambar styraciflua – Liquidambar americano

Es un árbol originario de los EEUU. Es piramidal pudiendo llegar a los 30 m. Se ha abusado algo en la jardinería actual por su gran belleza. Pero, no por ello ha dejado de ser espectacular en otoño. Si necesitáis un bosquete como eyes catch o un árbol singuar, no dudéis en recurrir a él.

Liriodendron tulipifera – Árbol de las tulipas

La flor de este árbol se asemeja a los tulipanes. Y el perfil de su hoja también. De ahí su nombre. Viene de EEUU y es “primo del asiático Magnolio”.

 

Cydonia oblonga – Membrillo

Al ser de la familia de las rosáceas, en primavera, este arbusto da pequeñas flores rosas pálido. Si tenéis una casa de campo o un jardín extenso, es perfecto. De cerca no es un frutal “perfecto”. Tiene un crecimiento algo desordenado. Sin embrago, sus frutos amarillos son muy llamativos en esta época del año y además son muy fragantes y decorativos en el interior de las casas. Además podéis elaborar crema de membrillo, para los aficionados a la cocina.
Sus hojas grandes y brillantes son decorativas.

 

Euonymus alatus – Arbusto ardiente

El nombre de alatus le viene porque en los tallos tiene prolongaciones aladas de corcho. Es un arbusto que llega a tener los 2 m de altura. Viene de Asia. Es interesante en otoño porque sus frutos rojos aparecen ahora y sus hojas adquieren un color burdeos muy intenso. Aguanta el sol, la sequía, el viento. Una joya. Si queréis tener color en invierno, acompañadlo con una perenne.

Hydragea – Hortensia

Aguanta con su gran inflorescencia en color ocre rosa azulado todo el otoño y además os servirá para hacer bonitos ramos de flores secas. Se mantienen fenomenal.

Juglans regia – Nogal europeo

Llegan a ser inmensos y sus masa amarilla en otoño es, inconfundible. Además, las grandes hojas múltiples se mecen al viento, incrementando su belleza con el movimiento.

Ginko biloba

Es el árbol más antiguo que hay sobre la faz de la tierra y además es muy longevo. Es especial, con esas hojas en forma de abanico, su tronco siempre presente, al no ser frondoso. Tienen ese aspecto etéreo como las hayas. No compréis los ejemplares hembra. Sus frutos huelen mal.

Taxodium disticum – Ciprés calvo

Hablo de él, porque es un árbol muy peculiar que casi nadie tiene. Hay unos ejemplares muy conocidos en el parque del Retiro de Madrid, en un lago frente al Palacio de Cristal. Si queréis algo distinto y disponéis de agua en abundancia o estáis en un terreno de pantanos, no lo dudéis. El naranja que alcanza en otoño es eléctrico.

Parthenocissus quinquefolia – Parra virgen

Fundamental esta trepadora. Es la primera de todas ellas que cambia de color. Es un espectáculo único. Muy impactante, aunque hay que ser conscientes que apenas dura una semana y que luego se quedará la pared pelada hasta primavera. La podéis mezclar con trepadoras perennes si no queréis el efecto de pared desnuda.

Acer japónica – Arce

Hay un sinfín de arces, aconitifolium, vitifolium, palmatum cultivar orange dream o sangokaku cuyos tallos son rojos (es muy delicado). ¿Quién no quiere un arce en su jardín?????!!!!!

 

Bueno, creo que con esta amplia selección, tenéis para un primero de otoño muy cálido. Son todas unas plantas estupendas que os durarán mucho tiempo y serán un acierto seguro.

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